
Las ruedas y neumáticos en Murcia son componentes esenciales para la seguridad y el rendimiento de cualquier vehículo. Están fabricados a partir de una combinación de materiales cuidadosamente seleccionados que les permiten soportar cargas elevadas, resistir el desgaste y mantener la adherencia al pavimento en distintas condiciones climáticas. El principal material es el caucho, que puede ser natural, obtenido del látex de ciertos árboles, o sintético, producido a partir de derivados del petróleo. Ambos tipos se mezclan para lograr un equilibrio adecuado entre elasticidad y resistencia.
Además del caucho, los neumáticos contienen negro de carbono y sílice, sustancias que refuerzan la estructura y mejoran la durabilidad, como bien sabemos en Big Sur Neumáticos. El negro de carbono también contribuye a proteger el neumático frente a la radiación ultravioleta. Otro componente fundamental es el acero, utilizado en forma de cables o cinturones internos que proporcionan rigidez y estabilidad. En algunas partes se emplean fibras textiles, como poliéster o nailon, que ayudan a mantener la forma y a soportar la presión del aire. También se añaden productos químicos que facilitan el proceso de vulcanización y mejoran propiedades específicas, como la resistencia al calor.
El proceso de fabricación de las ruedas y neumáticos en Murcia comienza con la mezcla de los distintos compuestos en grandes máquinas que aseguran una distribución uniforme de los materiales. Posteriormente, el caucho se moldea en diferentes piezas, como la banda de rodadura, los flancos y las capas internas. Estas partes se ensamblan en una máquina de construcción que da forma al neumático antes de su cocción final. Una vez armado, el neumático se introduce en un molde y se somete a calor y presión durante el proceso de vulcanización. Este paso es esencial, ya que el calor activa los agentes químicos que fortalecen el caucho y le confieren su forma definitiva.
Tras la vulcanización, cada neumático se somete a controles de calidad para verificar su equilibrio, resistencia y uniformidad. Solo después de superar estas pruebas se considera apto para su distribución y uso en carretera.






















































































